.: Sobre La Paz – Por Jorge Carvajal :.


 

Jorge Carvajal: los frutos de la paz son la libertad y la alegría

"La paz es un sentimiento profundo de regocijo. No es un pensamiento, no es una técnica, no es lo que se conquista en un tratado. Generalmente los tratados de paz han sido la imposición de los ganadores sobre los vencidos y se han convertido en trincheras para las nuevas guerras. Cada nuevo tratado de paz originó en unas décadas una nueva guerra.

La paz es un sentimiento infinito de regocijo. ¿De dónde viene ese regocijo? De la fluidez, de la flexibilidad, la receptividad y la aceptación. Todo ese complejo lenguaje casi infinito de la paz podíamos ponerlo entre todos y ahora experimentar la paz, contagiarnos la paz, darnos la paz. Si ahora nos abrazamos, seguramente ahora la fisiología de la paz se va a reproducir en nuestras arterias, en nuestras venas, en nuestro cerebro, en el consumo de oxígeno. Porque la paz, como el más virulento de los virus, es afortunadamente tan contagiosa.

¿Cuál es el milagro de que estemos reunidos hoy? No en el desierto del Gobi, no en una caverna en los Himalayas, no en el lugar de los silencios infinitos; sino en este lugar del ruido, de la humanidad, formando un vórtice de conciencia, formando un ojo de huracán; sabiendo que la humanidad, la evolución, la tierra, están hechas de fricciones y contradicciones, y de uniones entre los opuestos. Jamás va a desaparecer la fricción, jamás va a desaparecer el cambio, jamás vamos a dejar de encontrar un lugar en el que los opuestos se reúnen para revelar que son complementarios. Henos aquí de todas las latitudes, de todas las filosofías, de todos los pensamientos, reunidos en silencio; henos aquí entorno de la elocuencia del silencio dándonos esta alegría de encontrar nuestra humanidad; no nuestra humanidad separada –no la humanidad española, o la humanidad vasca o catalana-, sino nuestra humanidad humana, la humanidad negra, la blanca, amarilla, la de los azules y la de los rojos; la de todos los pares de opuestos reunidos en un punto de encuentro que es el punto de la paz.

Y la vida es ritmo, y una paz sin alegría no es paz, y una paz hecha de guerra contra la guerra no puede ser pacífica. Y una paz construida de la crítica no puede ser pacífica, y una paz que hacemos desde el orgullo espiritual, desde nuestras creencias o nuestras propias técnicas no puede llamarse paz. Hay paz en la acción, en la oración, en la meditación, en la devoción, en el patriotismo, en tu humanidad… La esencia de nuestra humanidad es la paz.

Allí donde te encuentras contigo, allí donde el ser izquierdo se reúne con el derecho; allí donde, como hombre, te reconoces en el eterno canto de tu femenino; allí donde, como mujer, te reconoces en el yan y en la fuerza de la vida que te fecunda; allí donde en el norte descubrimos que la Tierra es redonda y tiene sur, y tiene este y oeste, en la paz, surge la danza de la vida.

Y esa paz ha ido recorriendo de tal forma que hace mil años era Atila y los Hunos. Ya no tenemos esclavos, construimos Europa, se derribaron los muros, las cortinas duras, las cortinas blandas, se globalizó la economía, estamos en un proceso de globalización que es una fantasía.

Si la globalización no conduce a la homogeneización, sino a un universo cuya fuerza, cuya luz, cuya inteligencia, están hechas de su diversidad; si podemos construir un mundo en el que la diversidad sea nuestra fortaleza y no lo que nos separa, si podemos construir un mundo en que no tomemos partido ni por los unos ni por los otros, sino que encontremos ese punto de paz, ese punto de encuentro donde las fronteras se disuelven, y donde nuestra unicidad, -el hecho de ser únicos como seres humanos- se afirma en nuestra interdependencia; un mundo donde la libertad no sea la negación de la individualidad, sino precisamente la afirmación de esa individualidad en el seno de un tejido planetario, de un organismo vivo que es la tierra; un mundo donde comprendamos que esto era Pangea, que esto era físicamente una tierra unida, se separaron los continentes unos de otros, y henos aquí en el camino de regreso hacia la unidad de la conciencia. Un mundo donde nosotros comprendamos la crisis. La crisis es violencia y es violenta. La crisis es un catalizador de la evolución. En esta tierra el oxígeno era un gas terriblemente venenoso y hoy respiramos el oxígeno; aprendimos de esa crisis. En esta tierra el calcio era totalmente tóxico para las células y hoy es la clave de la electricidad que mueve nuestras células.

En este sistema solar hay tormentas solares, pero cuando hay tormentas solares cambia el campo electromagnético de tu piel y cambia tu sensibilidad. En el seno de cada una de tus células tú tienes una antena espiral de ADN cuya longitud, si subimos la de todas las células, es de diez mil millones de kilómetros, de tal manera que tu paz, no es una pequeña paz personal; de tal manera que cada una de tus actitudes y de tus pensamientos afecta al cuerpo de la tierra.

Tus actos nacen de tus actitudes. Y tus actitudes nacen de tus sentimientos, y tus sentimientos nacen de tus pensamientos; así como piensas en tu corazón, así eres tú. Y si pudiéramos cambiar nuestra forma de pensar, si en un segundo mágico cambiáramos la forma de concebirnos a nosotros mismos, y si pudiéramos comprender que la causa de la guerra sólo es la ignorancia, y que no hay seres humanos malos, sólo seres humanos que ignoran su condición humana, y si pudiéramos, en lugar de atacar la sombra, llevar ese quanto de luz que tenemos en nuestro corazón. Y si dejáramos florecer la buena voluntad; y si ocupáramos nuestro lugar, el lugar que nos corresponde; y si en lugar de la sensiblería de la víctima o de la queja nosotros pudiéramos tener esa sensibilidad humana que se llama responsabilidad; si fuéramos capaces de responder por nosotros, por nuestros pensamientos, por nuestras emociones, por nuestras miradas, por nuestras sonrisas, por nuestros hijos y nuestras ciudades, y nuestra patria, y nuestro entorno; y si de pronto reconociéramos que éste es un universo de correspondencias; que nada está separado de nada, que nada está dividido, y si en ese reconocimiento ingresáramos en el mundo fantástico de la reciprocidad y en ese mundo empezáramos a sembrar, desde el dar lo mejor de nosotros, en la cosecha de nuestros hijos, si pudiéramos comprender que es dando como se recibe, que es dividiéndose como se multiplica, que no es dando limosna, sino dando aquello que somos, como podemos transformar el mundo.

Y si renunciáramos a tantas explicaciones y tantas teorías y tantas aplicaciones ciegas y tanto activismo sin sentido y simplemente nos implicáramos; si dejáramos de vivir a la orilla de la vida y nos convirtiéramos en esa corriente intensa, y de pronto pudiéramos acceder al centro y no viéramos un mundo que va a una gran velocidad sino que desde la quietud del centro pudiéramos acceder nosotros mismos a la máxima velocidad, que es la máxima quietud, la de la paz.

Si pudiéramos nacer a nuestro corazón y comprender que esto no es un asunto de poesía o de romanticismo. Cuando haces lo que haces de corazón, tu acción tiene sentido y tiene efecto, y te conduce a la realización.

Si pudiéramos unir nuestro pensar, nuestro sentir y nuestro actuar para darles coherencia, y en esa coherencia pudiéramos, como cristales, dejar pasar la luz de la creación que está pasando a través de nosotros, y unirnos al gran canto de la creación. Si pudiéramos escuchar en silencio la sinfonía interior, la sinfonía de un dios, que no es un dios ajeno o externo, ni un dios castigador, sino un dios que es luz y amor al interior.

Si pudiéramos abrazarnos nosotros a esa religión universal del amor, y que el amor pudiera convertirse en nuestra genuina religión; si pudiéramos entrar en el territorio de la pausa para comprender que la pausa es la paz, que la pausa es la madre de todos los ritmos, de todos los sonidos -las palabras, los pensamientos, las acciones… han sido paridos por el silencio- si pudiéramos un día renunciar a lo que nos sobra para reconocer que aquello que nos sobra es precisamente una evidencia de lo que nos falta. Que eso que llamamos nuestra riqueza muchas veces es nuestra mayor pobreza. Si pudiéramos acceder a una visión ya no textual ni dogmática, y nuestra verdad no fuera nuestra pequeña verdad; si uniéramos todas las verdades en ese río fluido de la Verdad; si pudiéramos ir más allá de las orillas de la izquierda o de la derecha por el noble sendero del centro, que es el sendero de nuestra humanidad, y en esa humanidad encontrar la justicia porque la justicia produce el equilibrio social y sin esa justicia y ese equilibrio jamás podríamos tener paz…

… Si pudiéramos sentir que somos hermanos porque somos hijos de un solo padre, que la vida es música y este cuerpo es un instrumento, es el templo donde resuena esa música, y pudiéramos hacer de nuevo sagrada la vida, la de nuestras miradas, la de nuestros pies la de nuestros abrazos, la del saludo, la del trabajo… y convertir en la ciencia sublime de la meditación cada uno de los actos de nuestra vida porque en ese acto estamos proyectando el ser al hacer, y estamos salvando la diferencia infinita que hay entre nuestro potencial y nuestra realidad, entre nuestra esencia y nuestra existencia.

Si pudiéramos de veras vivir existencialmente y saber que la vida es un proceso de aprendizaje y que aprender es encender un fuego en el corazón y a través de ese fuego del corazón consumirnos y arder para ser fuego en el fuego y agua en el agua y tiempo del tiempo; para saber que esas propiedades del ser no son externas sino que son inherentes a nosotros. Y si pudiéramos un día, con alegría y con humildad, simplemente ser aprendices, y saber que cada otro, que cada ser humano, que cada flor, que cada estrella… es tu maestro. Que en cada abrazo te puedes encender y puedes aprender. Si pudiéramos disfrutar de la mayor de las sabidurías, la de nuestra ignorancia, para entrar en ese sendero sagrado del aprendizaje y de veras vivir. Pero sobre todo, si nos pudiéramos bajar del pedestal del orgullo para ignorar nuestra sabiduría y seguir aprendiendo. Y, por último, si pudiéramos disfrutar y poner la felicidad en la ecuación de la vida, saber que una vida sin alegría no vale la pena vivirse. La alegría, que es la emoción que a través de una corriente de levedad te conduce a la libertad, con responsabilidad e interdependencia, es el fruto de la paz."

http://www.fundacionananta.org/doc529.htm

 

 

Acerca de tashivasudeva

.o0 En la red y fuera de ella nos podemos agrupar personas interesadas en implementar una (r) Evolución Interior ( Psicológica – Ética y Transpersonal_Transmental_Translingüística) unida a una (r)Evolución exterior (Política-Social-Económica-Artística y Educativa). Podemos trabajar en asamblea y en red desarrollando la conciencia grupal-etnocéntrica y actuar localmente teniendo en cuenta que la realidad se puede interpretar como holónica, fractal e interdependiente… así, lo que sucede localmente repercute globalmente. Podemos tener en cuenta que si somos librepensadoras y librepensadores vamos a tener puntos de discrepancia en nuestros posicionamientos… esto no debe asustarnos sino que es una oportunidad estimulante para desarrollar la empatía con el fin de permitirnos ensanchar y ampliar nuestro punto de vista sobre QUE hacer en la (r)Evolución Integral como primer punto… COMO hacerlo como segundo punto y pasar a la ACCIÓN como tercer punto. Cuando hay discrepancias es debido a que un@ defiende una TESIS y otr@ una ANTITESIS pero si somos lo suficientemente perspicaces y empátic@s, entre la TESIS (blanco) y la ANTITESIS (negro) podemos lograr una SÍNTESIS (gris) que integre las dos perspectivas aparentemente contrapuestas. También vamos a encontrar mucha Sinergia gracias a los puntos de Consenso-Unidad entre nosotr@s... Esto nos facilita muchísimo el trabajo en grupo. Cuando se da consenso sobre QUE hacer y COMO hacerlo… la implementación de la propuesta tiene la fuerza-energía y el apoyo de todo el grupo, esto permite derribar fácilmente los obstáculos que puedan aparecer en el intento de llevar a la praxis una idea consensuada. Asi pues podemos trabajar con los pies en la tierra encontrando nuestro ritmo y grado de compromiso con el Ideal implementable … balanceando y gesionando nuestra Libertad y nuestra Unidad en relación con nuestro grupo de afinidad en esta (r) Evolución inevitable. Tenemos una capacidad muy amplia de incidir en el medio… esto es poder y responsabilidad… No votamos cada cuatro años… cada pensamiento, palabra y acción que realizamos a cada segundo está construyendo nuestra realidad matizando los Campos Morfogenéticos de energía Evolutiva o Involutiva… cada vez que movemos el dinero votamos alimentando a la Involución o a la (r) Evolución por esto uno defiende la Banca Ética. Tod@s Junt@s podemos co-crear una transformación que se exteriorice en nuestros aspectos personales (egocéntricos), grupales (etnocéntricos) y universales (mundicentricos) 0o.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a .: Sobre La Paz – Por Jorge Carvajal :.

  1. Unknown dijo:

    Hi,Do you have second hand lcds, used laptop lcds and used LCD displays? Please go here:www.sstar-hk.com(Southern Stars).We are constantly buying re-usable LCD panels.We recycled LCDs.The re-usable panels go through strictly designed process of categorizing, checking, testing, repairing and refurbishing before they are re-used to make remanufactured LCD displays and TV sets.Due to our recent breakthrough in testing and repairing technology of LCD, we can improve the value for your LCD panels.
    website:www.sstar-hk.com[fhcihgfechccfb]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s